Derechos humanos: entre la risa y el llanto

Escrito por Sonia Ros en la categoría Proyecto FAM

Hoy se celebra el Día Mundial de los Derechos Humanos y para escribir este post he tenido que releer la Declaración Universal que los recoge. La verdad es que me he echado unas risas, se lo recomiendo.

Eleanor Roosevelt and United Nations Universal Declaration of Human Rights in Spanish

Creo que no hay ninguno de los 30 artículos que me haya despertado el pensamiento de “lo logramos”. Por ejemplo, digamos al azar (promesa de que lo he hecho al azar), el 14: lo que os digo, unas risas. Artículo 14: “En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país”. Sin entrar en discusiones sobre si el asilo debe estar restringido a aquellas personas que sufren persecución (que no es el tema de este post) ACNUR reconoce que los conflictos de Irak, Afganistán, Siria, Libia, Pakistán, Eritrea, Somalia, etc (perdonadme el etc) han arrojado en este 2015, una cifra histórica de 55 millones de refugiadas, entre personas que huyen aguantando en su país y aquellas que cruzan a un país vecino. Los que calculan, han calculado que unos 25 son demandantes de asilo. Los países receptores se reparten a las refugiadas como si de emisiones de carbono se tratase y, en este caso, Europa ha decidido que se queda 160.000 y le pide a España que se coma el marrón de quedarse 15.000, que ya le transferirá la pasta. Bueno pues en España ya llevamos acogidas a 12 personas. De 55 millones, 12. Bueno, 15 porque hubo un equipo de fútbol que trajo 3 sirios por su cuenta. Esa es la risa que produce leer el artículo 14.

Pero el artículo que en Quepo hace tiempo que ya ni siquiera nos produce risa, es el 25 (El 25!). Artículo 25: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. Hoy, mientras celebramos actividades, fiestas, talleres, charlas y manualidades de ganchillo alrededor de los Derechos Humanos, 25.000 personas, según el grupo optimista de los que calculan, se van a morir de hambre. Los pesimistas dicen que 80.000 personas y los realistas dicen que nadie los cuenta. Y no es un cálculo teórico, ni una aproximación al asunto, ni un informe de valoración de consecuencias, es la puta realidad: 25.000 hoy se van a morir de hambre. De hecho a estas horas, algunas ya lo han hecho. Así es que, en Quepo poco sentimos que tengamos que celebrar. Sí sentimos muchas ansias de pelearla por que el mundo se entere que esas personas han muerto por algo. Han muerto por causas que nos son desconocidas, incluso invisibilizadas. Porque quién se va a creer a estas alturas que lo hacen sólo por sequías, guerras y corrupción. Sabemos que somos igual de ignorantes sobre las causas que vulneran los otros 29 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero si nos permitís (por hoy) el “Y yo más”, nos parece especialmente sangrante que en el mundo rico y enriquecido en el que vivimos cada día miles de personas se mueran porque no tienen suficientes alimentos para vivir. Es absolutamente inaceptable. Nosotros hemos empezado por no aceptarlo. Por ello, aunque ninguno de los artículos vulnerados da risa, elegimos llorar por este. Vosotros llorad el que podáis.

Foto de Fernando Henrique

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