Un proyecto de comunicación transmedia para la erradicación del hambre

Escrito por Quepo en la categoría Proyecto FAM

Nos tiembla el pulso a la hora de dejar por escrito que 25.000 personas al día mueren de hambre. 25.000 personas, 25.000 personas...

No es una cifra aceptable porque ninguna cifra debería serlo en un mundo con tanto excedente de alimentos. Son 25.000 personas que dejan de vivir en este mundo, que dejan atrás sus sueños, sus planes de vida, sus familias. Uno puede leer por ahí que, en un mundo hiperpoblado, que 25.000 personas pierdan su vida es aceptable. Aunque es claramente inaceptable que el sistema social en el que vivimos no les garantice el derecho a tener comida y bebida para que su cuerpo aguante las vicisitudes que les haya tocado vivir. Son 25.000 personas que tienen a alguien que les quiere, que tienen quién les va a echar de menos. Unas 25.000 personas, padres y madres que dejan huérfanos a niños y niñas, hijos e hijas que mueren dejando padres y madres con ese vacío. En Quepo trabajamos con muchas organizaciones sociales, de justicia social, de derechos humanos y a lo largo de estos años hemos ido acumulando una pregunta ¿Cómo es posible que este tema no esté en la agenda de esas organizaciones? Es más: ¿Cómo es, seamos sinceros, que este tema esté arrinconado por la mayoría por ser, digámoslo así, incómodo, pesado? Un tema que abordan los que defienden la caridad. Eso de mandar ayuda. De recoger comida y tal. El hambre, sí, sí. Muy duro, el hambre.

FAM empezó como acto de rebeldía a esa actitud. Nuestra forma de no aceptar lo inaceptable. Así que nos planteamos hacer un proyecto a medida de cada uno de los grupos con los que pensábamos que era necesario trabajar para generar algún cambio. Pensando en los diferentes públicos a los que les queríamos contar la complejidad de las causas del hambre, nos dimos cuenta de la cantidad de temas que necesitábamos abordar y de los diferentes relatos que queríamos construir, por lo que decidimos hacer un proyecto transmedia. No se pueden contar tantas historias desde tantos puntos de vista, pensando en diferentes niveles de conciencia del público sin construir las diferentes narrativas que permite un proyecto transmedia.

Necesitamos contar que el hambre es política. No es sólo una cuestión del país donde naces (el país más hambriento del mundo no es africano), o de si sufres una guerra o una sequía. Las 25.000 personas que mueren cada día, lo hacen porque viven en un sistema político y económico global que les perpetúa en su situación. ¿Cómo? Eso es lo que vamos a contar con FAM.

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